los primeros girasoles de primavera

Si perder es sufrir,
¿como se puede vivir
con la felicidad sostenida en
un bote salvavidas
sobre un océano tumultuoso?
Las olas siguen y siguen y
siguen su curso
sin forma de evitar el choque
que la ahoga.

Dulce niña, perdida en los restos,
como extraño tu sonrisa de miel
tu corazón palpitando con dulzura
y inocencia.
En mis sueños te veo bailando con
un vestido blanco,
tu cabello moreno
decorado con rosas oscuras
y gruesas como la sangre
y los primeros girasoles de primavera
cubiertos de rocío
floreciendo en tus ojos.